MITO:El incesto y el abuso sexual infantil son poco comunes.
REALIDAD: El incesto y el abuso sexual infantil son comunes y ocurren en todas las comunidades. Una de cada cuatro niñas y uno de cada seis niños son abusados sexualmente(8) . 11% de las víctimas son violadas por sus padres o padrastros y otro 16% son violadas por otros parientes (9).

MITO:Los hombres no pueden ser violados.
REALIDAD:Los hombres representan el 13% de los sobrevivientes de abuso sexual(10). Típicamente, el perpetrador es un hombre heterosexual. El hecho de sufrir un abuso sexual no convierte a un hombre en homosexual.

MITO: La mayor parte de los abusos sexuales se cometen en contra de mujeres blancas por hombres de color.
REALIDAD: Entre un 80% - 90% de todos los delitos violentos cometidos en contra de las mujeres, la sobreviviente y el perpetrador son de la misma raza(11).

MITO: El abuso sexual solamente ocurre entre personas heterosexuales.
REALIDAD:El abuso sexual ocurre en relaciones y comunidades lesbianas, gay, bisexuales y transgéneras en las mismas tasas que en la población heterosexual. Ellos también son el enfoque de abuso sexual como un delito de odio, debido a su orientación sexual o identidad de género.

MITO:Las personas con incapacidades no se ven afectadas por la violencia sexual
REALIDAD: El 83% de las mujeres y el 32% de los hombres con incapacidades de desarrollo son sobrevivientes de abuso sexual (12). Del 97% al 99% de los perpetradores son personas conocidas y en quienes el sobreviviente confía (13).

MITO:Las mujeres provocan o “merecen” la violación cuando visten “sexy”, cuando coquetean, beben alcohol, andan en la calle tarde o cuando salen solas. Si una persona va a la habitación de otra o a un bar, asume el riesgo de un abuso sexual.
REALIDAD: La sobreviviente no puede ser culpada por el abuso sexual. El perpetrador es responsable por elegir ser sexualmente violento con alguien, sin importar la elección de la sobreviviente en cuanto a su vestir, su comportamiento o el alcohol que haya ingerido. El abuso sexual es una situación humillante que pone en riesgo la vida de la persona. Ninguna persona provoca o “merece” dicho ataque.

MITO: Si una persona besa o se manosea con otra, está invitando a una actividad sexual más fuerte. No puede decir que ha sido abusada sexualmente si dicha actividad escala más allá de lo que ella quería.
REALIDAD: Si una persona ha dado su consentimiento para cierta actividad sexual, no quiere decir que lo ha dado para toda clase de actividad sexual. Si una persona no está segura que la otra se siente cómoda con un nivel elevado de actividad sexual, dicha persona debe detenerse y preguntar. La actividad sexual impuesta a otra persona sin su consentimiento es un abuso sexual.

MITO:Es imposible que un marido abuse sexualmente de su esposa.
REALIDAD: No importa que dos personas estén casadas, saliendo o que hayan tenido relaciones sexuales en el pasado. Someter o forzar a alguien a tener una actividad sexual es abuso sexual. El 14% de las mujeres casadas han experimentado violación o intento de violación por parte de sus maridos.(14)

MITO:No se considera abuso sexual cuando sucede después de haber bebido alcohol o utilizado drogas.
REALIDAD: El 75% de los estudiantes masculinos y 55% de las estudiantes femeninas involucradas en una violación por una persona conocida han estado bebiendo alcohol o utilizando drogas. (15) Una persona que está bajo la influencia del alcohol o de otra droga no es capaz de dar consentimiento legal para una actividad sexual. Es un delito utilizar alcohol u otra droga para tener una actividad sexual con otra persona en contra de su voluntad.

MITO:Los violadores son locos, degenerados y pervertidos anormales. Son hombres solos que no tienen una compañera.
REALIDAD: Los perpetradores son con frecuencia de fiar y respetados miembros de la comunidad. La mayor parte de los perpetradores son hombres heterosexuales que tienen una pareja sexual consensual disponible.(16)

MITO:Sólo se considera violación cuando la víctima se resiste y pelea.
REALIDAD:La violación es una experiencia que pone en riesgo la vida de la victima y cada perpetrador es distinto. Lo mejor que la víctima puede hacer es seguir su intuición para lograr sobrevivir. Muchas víctimas no se resisten al ataque porque temen enfrentar una mayor violencia, porque están intoxicadas, porque están condicionadas a ser pasivas o porque conocen al perpetrador.

  • (2)Un agradecimiento especial a las Coaliciones Contra el Abuso Sexual de California, Colorado e Illinois y a “Rape Myths” por Gillian Greensite por la información que aparece en esta sección.
  • (3)Kilpatrick D.G., Edmunds, C.N. & Seymour, A. Rape in America: a report to the Nation. Arlington, VA: National Victim Center, 1992
  • (4)National Crime Victimization survey. Washington, D.C.: Bureau of Justice Statistics, U.S. Department of Justice, 2000
  • (5)Kilpatrick et al. 1992
  • (6)Tjaden P, Thoennes N. full report of the prevalence, incidence, and consequences of violence against women: findings from the national violence against women survey. Washington DC: National Institute of Justice, 2000
  • (7)Bureau of Justice Statistics, Sex Offenses and Offenders. Washington, DC: U.S. Department of Justice, 1997.
  • (8)Shanta Dube, M.P.H., U.S. Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta; Kathleen Kendall-tackett, PhD., Family Research Laboratory, University of New Hampshire, Durham; June 2005, American Journal of Preventive Medicine
  • (9)Kilpatrick et al. 1992
  • (10)Department of Justice. Criminal victimization 2002. Washington DC: U.S. government Printing Office; 2003
  • (11)Violence Against Women. Rockville, Maryland: bureau of Justice Statistics, U.S. Department of Justice, 1994.
  • (12)Stimson, L. and Best, M.C. Courage Above All: Sexual Assault Among Women with disabilities. Toronto, disabled Women’s Network Canada, 1991.
  • (13)Balderian, N. (1991). “Sexual Abuse of People with Developmental Disabilities.” Sexuality and disability, 9 (4), 323-335
  • (14)Russell, D.E. Rape in Marriage. Indiana University Press, Indianapolis, IN, 1990
  • (15)Koss, MP, 1998. “Hidden Rape: Incident, Prevalence and descriptive Characteristics of Sexual Aggression and Victimization in a National Sample of College Students.” Rape and Sexual Assault, Vol. II (ed.) AW Bugess. New York: Garland Publishing Co.
  • (16)A. Nicholas Groth with H. Jean Birnbaum, Men Who rape: The Psychology of the Offender. New York Plenum Press, 1980

    El asalto sexual siempre es una experiencia traumática y no está limitado a ningún grupo racial, religión o nivel socio-económico. Si alguna forma de asalto sexual te ha afectado o a alguien a quien tú quieres, por favor llama a nuestra línea de Emergencia las 24 horas del día, para solicitar información o apoyo. El Número de EMERGENCIA es 564-3696.

    Solamente a través de la educación y aumentando la conciencia social, nuestra comunidad podrá quedar libre de la violencia sexual.


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